Coloreando la esperanza

Coloreando la esperanza
Música (Fragmentos de canciones)


Descripción

Coloreando la esperanza aparece en 1993 con la colaboración de la Fundación Pablo Milanés.

Sara González escribe en sus notas: "Con toda la limpieza del acorde bien repartido van buscando como colores de arcoíris, los timbres brillantes y dulces de las cuerdas frotadas y percutidas, para estas canciones de un finísimo verso simple, tierno y dulce".

Letras


1. Coloreando la esperanza

2. Hoy te invito a mi niñez

3. Tonada para amanecer

4. En el surco de la ternura

5. Tonada borracha

6. Tu amor es el canto mío

7. Tonadas para el camino

8. Para salvar un beso

9. Un son para la mañana

10. El sitio de los ángeles

11. Si me falta tu sonrisa

12. De monte y ciudad

13. Esta travesía

14. La guayabita madura

Coloreando la esperanza   Liuba María Hevia

Donde crecen la mañana,
el rocío y la paloma siempre estás,
donde el Sol clava su lanza
y el otoño no se alcanza siempre estás
coloreando la esperanza,
coloreando la esperanza con la tierra,
con la tierra.

Donde crecen la mañana,
el rocío y la paloma siempre estás,
donde el Sol clava su lanza
y el otoño no se alcanza siempre estás
Donde la décima asalta
el centro de la jornada siempre estás.
Donde el río hace una orquesta
y el grillo canta su fiesta siempre estás,
coloreando la esperanza,
coloreando la esperanza con la tierra,
con la tierra.

Donde la décima asalta
el centro de la jornada siempre estás.
Donde el río hace una orquesta
y el grillo canta su fiesta siempre estás,

Eres tú guardián del Sol
misionero del amor.

Donde el Sol clava su lanza
y el otoño no se alcanza siempre estás,
coloreando la esperanza,
coloreando la esperanza con la tierra,
con la tierra.

Hoy te invito a mi niñez   Liuba María Hevia

Hoy te invito a mi niñez,
a que recorras mi canto,
a que nada sea extraño,
a que liberes mi fe.

Hoy quiero verte crecer,
fruto de la fantasía,
desbordar la algarabía
de los pájaros que amé,
desbordar la algarabía
de los pájaros que amé.

Ámame y podrás tener
desvelos que no hacen daño,
nuevos grillos en las manos
y una que otra inmadurez,
nunca faltará esta sed
del río anclado al camino,
amor frágil, peregrino,
hoy te invito a mi niñez.

Hoy quiero verte crecer,
fruto de la fantasía,
desbordar la algarabía
de los pájaros que amé,
desbordar la algarabía
de los pájaros que amé.

Ámame y podrás tener
desvelos que no hacen daño,
nuevos grillos en las manos
y una que otra inmadurez,
nunca faltará esta sed
del río anclado al camino,
amor frágil, peregrino,
hoy te invito a mi niñez;
hoy te invito a mi niñez.

Tonada para amanecer   Ada Elba Pérez

Cuando vas conmigo
se apaga el silencio;
todos los colores dibujan tu nombre;
y pasan insomnes sobre la ventana,
los pálido ojos de la madrugada;
se apagan los ecos de la maravilla
y la luz te anuncia a mi lado otra vez.

Abre tu puerta,
que las gaviotas lleven a tu techo
lo que amanece en todos los balcones.

Tu amor es ese viento en que se aleja
mi papalote blanco,
tu cuerpo es el camino,
el laberinto
donde aletean mis palomas nuevas,
donde aletean mis palomas nuevas.

En el surco de la ternura   Liuba María Hevia

Quédate en mi voz, vibra, suena,
únete a la esperanza
del verso que me habita junto a esta tierra.
Ay amor, amor,
lluvia nueva,
espejo de mis ansias,
revelador camino hasta la inocencia.

Quédate en el surco de la ternura,
de la ternura,
abonando el mundo desde mi verso,
desde mi verso,
quédate en el surco de la ternura,
de la ternura,
sembrando tu luz al sueño que crece,
que aquí florece cuando me amas tú.

Cantará mi amor con la brisa,
y frutas de esperanza
anunciarán el alba con su sonrisa.

Ay amor, amor,
lluvia nueva,
espejo de mis ansias,
revelador camino hasta la inocencia.

Quédate en el surco de la ternura,
de la ternura,
abonando el mundo desde mi verso,
desde mi verso,
quédate en el surco de la ternura,
de la ternura,
sembrando tu luz al sueño que crece,
que aquí florece cuando me amas tú;
que aquí florece cuando me amas tú.

Tonada borracha   Liuba María Hevia

Se va, se va, se va,
la mala espina,
la mala sombra se va, se va,
quedo tranquila con mi conciencia,
era tan poca la libertad.

Se va, se va, se va,
la mala sombra
que trajo sólo infelicidad,
después de todo cómo me gusta,
cómo me gusta la claridad.

Búscame mamá un galón
que ya la fiesta va a comenzar,
la mala sombra se va, se va.

Yo no quiero más dolor,
quiero de nuevo mi libertad,
la mala sombra se va, se va.

Que me importa que la gente
critique mi borrachera
cuando en mi Cuba cualquiera
se jala con aguardiente.

Y con la letra presente
quiero darte a conocer
que es muy sabroso el beber
y el estar siempre embriagado
y el que no sea de mi agrado
no se tiene que meter.

Canto de noche y de día
porque el cantar me divierte
y tan sólo con la muerte
dejaré la diversión,
sírveme un palo de ron
que he ligado con aguardiente.

Se va, se va, se va,
la mala sombra
que trajo sólo infelicidad,
después de todo cómo me gusta,
cómo me gusta la claridad.

Búscame mamá un galón
que ya la fiesta va a comenzar,
la mala sombra se va, se va.

Yo no quiero más dolor,
quiero de nuevo mi libertad,
la mala sombra se va, se va.

Tu amor es el canto mío   Liuba María Hevia  

El amor vino con su universo,
de manzanilla, ciruela y río,
fuiste escribiendo la vida toda,
la vida toda en el canto mío.

Tu amor me nace en cada palabra,
y aunque lo oculto del aire frío,
escapa dulce, llena los labios,
llena los labios como un suspiro.

Porque tu amor es el canto mío,
es el canto mío,
llenas la vida con tu universo
de manzanilla, ciruela y río,
porque tu amor es el canto mío.

Tengo el misterio dulce del monte,
tengo en tu nombre desconocido,
todo el amor que siempre viaja conmigo.

Tu amor me nace en cada palabra,
y aunque lo oculto del aire frío,
escapa dulce, llena los labios,
llena los labios como un suspiro.

Porque tu amor es el canto mío,
es el canto mío,
llenas la vida con tu universo
de manzanilla, ciruela y río,
porque tu amor es el canto mío.

Tengo el misterio dulce del monte,
tengo en tu nombre desconocido,
todo el amor que siempre viaja conmigo.

Tonadas para el camino   Ada Elba Pérez

Con las bridas del Sol
desembarca el nuevo día
y alumbra tu travesía
caminador,

cual mágico timón
que guía la caravana
eterna de la mañana,
caminador.

No detengas tus pasos, caminador;
pídele más caminos al corazón,
y al silencio del sinsonte
ponle tú la melodía,
invéntale poesía,
caminador.

Invéntale poesía
al sabor de la distancia
porque tu canto es el ansia
que borra la lejanía,
y te ofrece alegría, caminador,

si le pides caminos al corazón,
y en las páginas del viento,
deja que tu voz remonte
el vuelo del horizonte,
caminador.

Con las bridas del Sol
desembarca el nuevo día
y alumbra tu travesía
caminador.

No detengas tus pasos, caminador,
pídele más caminos al corazón,
caminador.

Para salvar un beso   Liuba María Hevia

El cuerpo ya está de vuelta,
ya se asoma en el camino,
el cuerpo ya está de vuelta
pero el alma no ha venido,
pero mi alma está contigo.

Yo salvaré tu beso
en nombre del pasto y la luz del día
cubriéndote en mi pecho, amor,
alzándote a la vida.

Alcanzaré la lluvia
con este abrojo de algarabía,
podando este silencio, amor,
rondándote la herida.

No lo niego,
difícil es andar
este camino intacto que nos espera,
pero por ti lo tengo, vale la pena.

Ondularé la tierra
con el aroma de tu semilla,
hasta dar con tus ojos, amor,
hasta evocar la vida.

Asaltaré el invierno
con el abrigo de tu sonrisa,
quemando esta tristeza, amor,
desenterrando el día.

No lo niego,
a veces el dolor
se prende de mis lirios y de mis rejas,
pero razón tenías, la vida es bella.

Ondularé la tierra
con el aroma de tu semilla,
hasta dar con tus ojos, amor,
hasta evocar la vida.

Yo salvaré tu beso
en nombre del pasto y la luz del día
cubriéndote en mi pecho, amor,
alzándote a la vida.

Un son para la mañana   Liuba María Hevia

Yo te traigo el verso
más nuevo del alba
para que comiences
la nueva mañana.

Se escapó de un beso
o de una tonada,
prefirió el camino abierto del alma,
prefirió el camino abierto del alma.

Por este momento
valga la palabra,
imperio de amores
valga la esperanza,

si te traigo el verso más nuevo del alba,
es porque despierto presa de tu mirada,
es porque despierto presa de tu mirada.

Amanecer testigo de tu risa,
cómplice de la noche y la caricia
que me atrapó en los muros del amor.

Por este momento
valga la palabra,
imperio de amores
valga la esperanza,

si te traigo el verso más nuevo del alba,
es porque despierto presa de tu mirada,
es porque despierto presa de tu mirada.

El sitio de los ángeles   Ada Elba Pérez

Cuidado, ciudadano,
por el parque pasan ángeles
que ponen en peligro las estrellas y el reloj.
Habitan las derrotas,
los colores desusados,
habitan el olvido y el dolor.

Sálvalos en tus sueños,
cúralos con tu risa,
dales la sal del día,
y déjalos volar.
Que puedan andar
por todas las calles,
que para sus barcos sirva este mar.
Que puedan amar
desnudando el mundo con su aletear.

Cuidado, ciudadano,
por el parque pasan ángeles
que intentan asustara a las estrellas y el reloj.
Habitan las derrotas,
los rincones desusados,
habitan el olvido y el dolor.

Y si tú no los sueñas,
se apagarán sus alas,
se aburrirá esta luna,
se aburrirá este sol, este sol,
que puedan andar
por todas las calles,
que para sus barcos sirva este mar.
Que puedan cantar;
las estrellas tienen raíces ya.

Si me falta tu sonrisa   Liuba María Hevia  

Esta casa tú la habitas,
esta luz te reconoce,
estás rondando mi puerta
con el canto de un sinsonte.

Aquí está lo necesario,
pero el silencio se rompe
cuando escapas de los labios
en un beso que te esconde.

Sin tu amor la vida se demora,
el mundo se desploma
si me invade tu sonrisa.
Di qué hacer con la belleza de esta hora,
para qué soñar mañanas
si me falta tu sonrisa

Estas manos han nacido
de tu pelo y de tu espalda,
de esa ternura implacable
que no concibe palabras.

Dónde dibujar tu risa,
cómo esconder que le faltas
a esta guitarra que sabe
de duendes y madrugadas.

Sin tu amor la vida se demora,
el mundo se desploma
si me invade tu sonrisa,
Di qué hacer con la belleza de esta hora,
para qué soñar mañanas
si me falta tu sonrisa.

Sin tu amor la vida se demora.

Estas manos han nacido...

De monte y ciudad   Liuba María Hevia

Este amor tiene de río,
tiene de monte y ciudad,
este amor es el camino
para la felicidad.

(Coro) Este amor tiene de río,
tiene de monte y ciudad,
este amor es el camino
para la felicidad.

Tengo, amor, en tu mirada
la luz para el nuevo día,
en ti comienza la infancia,
el verso y la fantasía.

(Coro) Este amor tiene de río,
tiene de monte y ciudad,
este amor es el camino
para la felicidad.

Estamos en la espesura
perdidos de las estrellas
bajo un cielo de gorriones
y una nube de ciruelas,
¡ay qué nube de ciruelas!

(Coro) Este amor tiene de río,
tiene de monte y ciudad,
este amor es el camino
para la felicidad.

Tú despiertas el lucero
y el ángel de mi guitarra
para que suelte su amarra
el verso que yo más quiero,
este verso que yo quiero.

(Coro) Este amor tiene de río,
tiene de monte y ciudad,
este amor es el camino
para la felicidad.

Oh, oh, oh, oh, oh, oh, oh,
tiene de monte y ciudad.
Oh, oh, oh, oh, oh, oh, oh,
tiene de monte y ciudad.

Tú despiertas el lucero
y el ángel de mi guitarra
y me amarras.

(Coro) Oh, oh, oh, oh, oh, oh, oh,
tiene de monte y ciudad.
Oh, oh, oh, oh, oh, oh, oh,
tiene de monte y ciudad.

Eres tú la melodía
que entona cada aguacero,
que yo te quiero,
que yo te quiero.

(Coro) Oh, oh, oh, oh, oh, oh, oh,
tiene de monte y ciudad.
Oh, oh, oh, oh, oh, oh, oh,
tiene de monte y ciudad.

Tiene de zamba y de cueca,
de La Habana, de La Habana y Jarahueca,
de La Habana y Jarahueca.

(Coro) Oh, oh, oh, oh, oh, oh, oh,
tiene de monte y ciudad.
Oh, oh, oh, oh, oh, oh, oh,
tiene de monte y ciudad.

¡Ay amor desde que el río
me vio llorar tu partida!

(Coro) Oh, oh, oh, oh, oh, oh, oh,
tiene de monte y ciudad.
Oh, oh, oh, oh, oh, oh, oh,
tiene de monte y ciudad.
Oh, oh, oh, oh, oh, oh, oh,
tiene de monte y ciudad.
Oh, oh, oh, oh, oh, oh, oh,
tiene de monte y ciudad.

Este amor tiene de río,
tiene de monte y ciudad,
este amor es el camino
para la felicidad.

Esta travesía   Liuba María Hevia y Rafael de la Torre

Tengo un día ante los ojos
que no he de olvidar,
tengo un canto que florece
que me trajo al mar.

Es gaviota que padece
de serenidad.
Juguetea con los peces
y te hace llegar.

Tengo un día, amor,
que no he de olvidar,
te imagino Luna en la soledad,
horizonte alerta en la inmensidad,
brújula, gaviota, serenidad.

Tengo un día amor que no he de olvidar,
hoy navegas, hoy te meces, hoy te quedarás.
Tengo el mar, amor, tengo claridad,
tantos ojos para verte, tanto gesto, humanidad.
Navega conmigo, salvemos el mar.

Tengo un día cual guaviota
que tocó el azar,
tengo un verso a pecho desnudo
para comenzar.

Es gaviota que padece
de serenidad,
juguetea con los peces
y te hace llegar.

Tengo un día, amor,
que no he de olvidar,
te imagino Luna en la soledad,
horizonte alerta en la inmensidad,
brújula, gaviota, serenidad.

Tengo un día amor que no he de olvidar,
hoy navegas, hoy te meces, hoy te quedarás
. Tengo el mar, amor, tengo claridad,
tantos ojos para verte, tanto gesto, humanidad.
Navega conmigo, salvemos el mar.

La guayabita madura   Ada Elba Pérez / Liuba María Hevia

La guayabita madura
yo te la voy a buscar.
Si me prestas tu caballo
pa' ponerle mi montura
yo me llego al guayabal.

Te traigo naranja colorá,
mangos filipinos y también
traigo plátano manzano,
piña, ciruela y mamey,
pero si me das tu vara
yo te tumbo la guayaba
más sabrosa del caney.

La guayabita madura
yo te la voy a buscar.
Si me prestas tu caballo
pa' ponerle mi montura
yo me llego al guayabal.

Cuando yo te traiga a ti
la guayabita madura,
yo sé que tú me darás,
la llave y la cerradura.

(Coro) la llave y la cerradura.

El sabor de mi guayaba
es distinto a los demás,
por eso cuando la pruebes
nunca la vas a olvidar.

(Coro) nunca la vas a olvidar.

Te traigo naranja colorá,
mangos filipinos y también
traigo plátano manzano,
piña, ciruela y mamey,
pero si me das tu vara
yo te tumbo la guayaba
más sabrosa del caney.

La guayabita madura
yo te la voy a buscar.
Si me prestas tu caballo
pa' ponerle mi montura,
si me prestas tu caballo
pa' ponerle mi montura,
yo me llego al guayabal.

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